18/8/17

Edición Ilustrada Deluxe de Animales Fantásticos y otras novedades

Lee mi primer avance de la edición ilustrada de AF aquí.
 Continúa la fiebre de ediciones ilustradas de Harry Potter, y aunque de momento no se ha presentado ninguna que no conociéramos ya, Bloomsbury no ha tardado en anunciar que la edición ilustrada de Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos tendrá también una versión deluxe para los coleccionistas con mayor presupuesto.
 
Al igual que la edición estándar, saldrá a la venta el 7 de noviembre. Será idéntica en su interior, con las nuevas criaturas introducidas este año en la edición clásica y las ilustraciones de Olivia Lomenech Gill que mostraba en el primer avance de esta reedición del libro de texto de Newt Scamander.

 La principal novedad (además de su elevado precio de £120.00) será su encuadernación y estuche de lujo que podéis ver en la imagen de la derecha. Esta versión se corresponde con la edición inglesa, y a juzgar por la suerte que hemos corrido con anteriores ediciones deluxe de Harry Potter, no hay posibilidad alguna de que llegue a España (aunque, humildemente, tampoco es que nos la pudiésemos permitir).

 Ya es posible reservar tanto la versión estándar como la deluxe en la web de Bloomsbury a precio reducido, y ya se ha puesto en marcha su clásica promoción que incluye una bolsa exclusiva por la compra de cualquiera de las dos versiones.


Mientras tanto, en España...
 Aunque aquí no contaremos con la edición deluxe  de Animales Fantásticos ni de El prisionero de Azkaban, Salamandra traerá ambas ediciones ilustradas durante el próximo mes de noviembre.

 La edición ilustrada de Harry Potter y el Prisionero de Azkaban mantendrá la portada británica, como de costumbre, y un lanzamiento en noviembre la sitúa apenas un mes después de la publicación de la versión original en inglés.

 En cambio, la edición ilustrada de Animales Fantásticos será lanzada de forma simultánea (o casi) a la publicación en versión original, y también mantendrá la portada británica... o no.  Lo cierto es que la imagen compartida por Salamandra en redes sociales es idéntica a la versión que lanzará Bloomsbury (azul y con un Occamy en lugar de la versión roja con un grifo de EE.UU), pero la imagen del boletín de novedades publicado unos días más tarde sugiere algunos cambios en la paleta de colores. A la espera de una confirmación oficial de qué versión será la definitiva, ¿cuál os gusta más a vosotros?


¡Seguiré informando!

15/8/17

Reflexión: HP and the Cursed Child un año después

 Es difícil tratar con objetividad las más gloriosas victorias y los más estrepitosos fracasos, y desde el anuncio de su producción hasta su estreno, Harry Potter and the Cursed Child (Harry Potter y el legado maldito en España) ha pasado por ser ambas cosas. Un año después de que la octava historia de la saga Harry Potter haya subido al escenario, creo haber tomado la suficiente distancia emocional como para ofrecer una reflexión final de lo que ha implicado para el mundo mágico de J.K. Rowling y para mí mismo como fan incondicional de sus novelas. Ha llegado el momento de romper lanzas, echar la vista atrás y lamentar lo que pudo ser y no fue.

  Agárrense a sus asientos, que la travesía va a ser larga y tortuosa.


La antesala de una decepción:
 La primera vez que la prensa se hace eco de la existencia de una obra de teatro basada en el niño mago de J.K. Rowling no estoy seguro de que vaya a funcionar. En aquel momento aún no se conoce detalle alguno del proyecto. Su confuso anuncio, sumado a la no menos extraña noticia de la adaptación cinematográfica de Animales Fantásticos, hacen del futuro algo incierto para los lectores. 

 Mis dudas se disipan en cuanto vemos las primeras imágenes de la producción teatral, y lo que en un principio era confusión enseguida se torna en una desmesurada expectación. Vuelve a ser un gran momento para ser potterhead, y nuestra saga preferida va a crecer como pocas veces se ha visto; con una obra de teatro que explorará el paso por Hogwarts del hijo de Harry Potter. Se nos hace la boca agua con la promesa de una increíble puesta en escena con magia en directo y un despliegue de creatividad y medios que pocas veces se ha visto. ¿Qué puede salir mal?

 Mi fan interior trata de silencias mis temores, pero hay una cosa que me hace dudar. Mientras que Animales Fantásticos luce el nombre de Rowling en su guion, la autora británica no parece directamente involucrada en la obra de teatro. Jack Thorne figura como guionista, y junto al nombre de ella aparece la vaga descripción "historia original de". Se hace cada vez más difícil distinguir a quién atribuir méritos y a quién culpar.

 Llega el estreno, y con él la publicación en librerías del guion de la obra para saciar la curiosidad de todos aquellos que no podemos verla en el Palace Theatre de Londres. Y se desata la locura.  Los hechos hablan por sí solos, y la opinión de los fans que han leído la obra (apréciese el matiz "leído") es abrumadoramente negativa, y tiene mucho que envidiar a la positiva acogida de Animales Fantásticos. ¿Cómo ha podido ocurrir algo así cuando teníamos en el caldero (casi) todos los ingredientes para elaborar la poción perfecta?


 Echo ahora un vistazo a la reseña del guion que publiqué entonces y el resultado me parece irrisorio. En ese momento no sé como procesar lo que acabo de leer y, sorprendentemente, hablo de ella en términos positivos. En ocasiones hasta me deshago en elogios que ahora me cuesta creer que hayan salido de mí. Eso es indudablemente un síntoma de la primera fase del duelo: la fase de negación. ¿Cómo puede ser una historia del universo de Harry Potter algo malo? ¿Cómo  J.K. Rowling podría permitir que se mancillara y aberrara el perfecto universo que durante tantos años había construido? La respuesta parece clara; aquello que acabo de leer y no sé cómo interpretar tiene que ser, sin lugar a dudas, bueno. Y cuando emito mi veredicto en un tono optimista, no soy consciente de hasta qué punto estoy equivocado.

Qué ha fallado:
 No tardo en caer en mi error, y paso rápidamente por la fase de rabia y aceptación. Sí; habría sido mejor si The Cursed Child nunca se hubiera estrenado y, sin embargo, un año después vuelvo a comprar la edición definitiva del guion a pesar de que no contenga novedades sustanciales, y sé también que en cuanto se me presente la oportunidad de ver la obra en un teatro no la desaprovecharé. Lo sé, soy un fan estúpido, pero también un apasionado del teatro que sabe que, por muy importante que sea un guion, hay mucho más detrás de toda producción. Para mí enseguida se hace evidente el contraste de opiniones entre aquellos que han llegado a ver la obra y quienes solo la hemos leído. Las críticas de la prensa especializada rozaban la perfección, y en su año de recorrido The Cursed Child ha batido todos los récords de premios posibles. Parece difícil de entender desde nuestra perspectiva, pero lo que no aporta el guion si puede hacerlo la interpretación, puesta en escena, coreografía, música y efectos especiales. Quiero pensar que la crítica británica no nos engaña, y que J.K. Rowling dio luz verde al proyecto porque tenía potencial.


 Por eso considero que uno de los mayores errores en lo que se ha caído es la impaciencia. Leer un guion no es la forma óptima de disfrutar una obra, y se ha pecado de una desmesurada impaciencia al publicar el guion tan solo un día después del estreno de la obra, dando lugar a juicios incompletos. Personalmente disfruto mucho de leer guiones, pero cuando en un año apenas han querido mostrarnos más que un par de imágenes de la obra para mantener la sorpresa, veo como un gran error que haya estropeado la más grande de todas. Quizás no habría sido la mejor estrategia desde un punto de vista económico, pero no creo que el guion de una obra así deba ser comercializado hasta pasados unos años. Así incluso podrían haberse ahorrado el torpe movimiento de publicar primero una edición incompleta y luego otra definitiva sin ningún cambio visible y en cuya promoción se han acobardado bastante. Como habréis podido comprobar, también soy demasiado curioso como para que esas creencias me hayan impedido leer el guion no una sino dos veces.

 Son palabras duras para aquellos que nunca podrán ver la obra con sus propios ojos, pero no lo diría si no estuviera absolutamente convencido de que es lo más justo para la historia. Sería como darnos la sinopsis de un libro que no podemos leer, y tratar de formarnos una opinión justa sobre la novela en base a ello.

 Dicho todo esto, y aunque crea que nos hemos precipitado al juzgar la obra por lo que hemos podido leer, no me cortaré al afirmar que el guion hace aguas por todos los sitios posibles. No sé qué me parece más increíble; el profundo desconocimiento del universo Harry Potter que demuestra Jack Thorne, o que todo esto tenga la aprobación de Rowling. Es, simple y llanamente, un insulto al lector pretender que tome como veraz una historia sin pies ni cabeza.


 Aunque mi intención inicial era repasar con spoilers todas las patas de las que cojeaba la obra, he decidido no volver abrir heridas cerradas. Las contradicciones con las novelas de J.K. Rowling son tan evidentes que hacen que ponga en duda que Thorne se haya molestado siquiera en leer la saga. Incluso si aceptamos como válidas las explicaciones que tratan de justificar esos agujeros, el texto se cae por su propio peso. Si por algo amamos el mundo mágico es por su originalidad, pero The Cursed Child no solo explota una trama que se ha repetido hasta la saciedad en otros medios, sino que lo hace peor que de costumbre y, hablando en plata, es cutre. Cada giro que trata de hacer que la trama continúe es más ridículo que el anterior, y ni los nuevos personajes aprovechan todo el potencial que tienen ni los ya conocidos son consistentes. El único que se comporta acorde con cómo lo construyó Rowling es el propio Harry, porque sigue siendo un arrogante cretino. Eh, pero la edición es chula y el libro huele muy bien. Diez puntos para Little Brown.

 Si para algo me ha servido mi relectura ha sido para ver, por fin, y libre de la expectativa inicial, todas y cada una de sus inconsistencias. En ocasiones fantaseaba conque todo fuera una broma gigantesca, que el fan-fiction que habíamos leído no se correspondiese con la obra y el motivo de que todo el espectáculo se llevase con tanto secretismo fuera que la obra real tuviese un argumento completamente distinto. Como pude comprobar cuando leí la edición definitiva, estaba equivocado.


¿Está el universo de Harry Potter sobreexplotado?
 Ahora que no podemos cambiar lo ocurrido, estoy dispuesto a hacer borrón y cuenta nueva, pero muchos han aprovechado la ocasión para señalar que la ficción de J.K. Rowling comienza a estirarse como un chicle. Esto es, en mi no tan humilde opinión, la mayor tragedia que ha traído consigo The Cursed Child, y me parece completamente injusto.

 Soy el primero que piensa que muchas grandes franquicias deberían cerrarse con un final redondo en lugar de sobreexplotarse sin una justificación argumental sólida, pero me parece igual de injusto que se piense que todas las franquicias longevas siguen ese mismo patrón por el mero hecho de serlo.

 Me da rabia especialmente que ocurra con Harry Potter, y que la dudosa recepción de The Cursed Child alimente esa creencia. Es muy fácil decir que esta expansión de la saga era innecesaria viendo el mal resultado pero, ¿y lo que podía ser y no fue? Dejadme que os diga una cosa; ampliar una saga como esta en el teatro es una decisión muy arriesgada, pero es también una genialidad. Por una parte tiene una distribución mucho más limitada que un libro o una película, pero también es una forma diferente de contar una historia que de ningún modo puede ser tan apoteósica como la guerra contra Voldemort, pero que en el escenario puede encontrar su propia identidad y su propio encanto. Era un plan perfecto, hasta que se escribió un guion simple y llanamente malo. Yo siempre tuve la esperanza de que Dumbledores hubiera creado un Horrocrux accidental, siendo el responsable de la muerte de Ariana, y siguiera vivo. ¿Os imagináis las implicaciones que tendría para los personajes que la trama girase en torno a matar a Albus Dumbledore, una sombra del gran mago que fue?

 Si alguien tiene una imaginación desbordante y un universo muy rico con miles de historias que contar esa es J.K. Rowling, y del mismo modo es una de las autora más admirables y responsables con su obra que puedo imaginar. Alguien como ella no necesita sobreexplotar su saga para ganar más dinero, y creo firmemente que cada una de las nuevas historias de su universo llenaban una laguna de su mundo que merecía ser contada, y lo que es mejor, no jugaban sobre seguro, y lo hacían en un formato diferente. El pasado con Animales Fantásticos, el futuro con The Cursed Child y un reimaginado presente con las ediciones ilustradas de la saga, que aportan un valor añadido a unos textos que, no lo olvidemos, tienen ya 20 años. ¡Dos décadas!

 Hace ya diez años que la saga llegó a su fin, la autora sigue escribiendo otras novelas completamente diferentes y se ha esperado lo suficiente como para que el mundo mágico siga creciendo de forma orgánica y no simplemente por aprovechar el tirón. Lo único que hay que lamentar es que no se haya sabido distanciar todas estas nuevas propuestas entre sí, y que la obra de teatro nos haya dejado un sabor agridulce. Así que sí, creo que ha merecido la pena arriesgar aunque el resultado haya sido decepcionante, y que el espectáculo teatral era realmente necesario.

 El mundo de Rowling aún tiene mucho que contar, y estoy dispuesto a escucharlo.


El verdadero legado maldito:
 Creyéndome más ingenioso de lo que en realidad soy, me atreveré a compartir una última ocurrencia. Ha sido una genialidad por parte de Salamandra que el título de la obra se haya traducido como El legado maldito, un título que no solo transmite la esencia del original sin arruinarlo, sino que tiene una mejor sonoridad y es, al mismo tiempo, terriblemente irónico.

 The Cursed Child transmitía la ambigüedad de que cualquiera de los protagonistas de la obra podría ser el niño o niña maldito. Quizás Harry, por el pasado que le persigue; su hijo Albus, por el legado que no quiere; Scorpius, por los rumores que corren sobre su ascendencia, o incluso el verdadero vástago del señor oscuro (por motivos evidentes). Una traducción literal implicaría dotar de género a ese "child" y por eso El legado maldito es una solución muy elegante e igualmente ambigua.

 Quién nos iba a decir que esta obra iba a ser, en realidad, el verdadero legado maldito de la saga Harry Potter.

Finite incantatem.

13/8/17

Reseña: Gemina. The Illuminae Files_02

Lee también la reseña de Illuminae y el avance de Obsidio.
 Gemina, la segunda entrega de la trilogía Illuminae,  aún no ha llegado a España (si es que lo hará algún día), pero en Lectureka eso no ha sido un impedimento. La expectativa ante la continuación de una de las novelas más originales que jamás he leído me llevó a acercarme a la edición original, tan emocionado por descubrir cómo continuaba la historia como atemorizado ante la perspectiva de que no alcanzase el alto listón que había dejado la primera parte. ¿Se habrán hecho realidad mis deseos o mis temores?

 Nota: la edición reseñada es la británica, aunque los datos de la ficha se corresponden con la edición original de EE.UU.  En caso de que se produjera una edición en castellano actualizaría los datos de la ficha acorde con la publicación española.
The Illuminae Files_02; Gemina
Autores: Amie Kaufman, Jay Kristoff
Editorial: Knopf Books for Young Readers
Páginas: 672

Sinopsis (no oficial): Los supervivientes del ataque de Kerenza huyen en dirección a la estación de salto Heimdall con la intención de denunciar los crímenes de BeiTech ante las autoridades terranas. Sus mensajes no reciben respuesta alguna,  y en la estación nadie es consciente de que una nave repleta de refugiados se dirige hacia ellos. ¿Qué está ocurriendo?

 Ante la amenaza de ser descubierta, BeiTech trata de tomar control de la estación de salto y su agujero negro que permite desplazarse entre los principales sistemas. Lo que comenzó como una simple intervención en las comunicaciones de la estación se convierte en un asalto que pone en jaque la seguridad de todos sus habitantes; incluidos Hanna y Nik, que en Gemina toman la voz cantante intentando frustrar el ataque de BeiTech.

Lee las primeras páginas aquí.

Opinión personal:
 Como toda continuación de una saga tan única como Illuminae, Gemina parte con la desventaja de haber agotado el factor sorpresa. Se repite su formato epistolar trasladado a la ciencia ficción y elevado a la enésima potencia. La historia se narra a través de archivos filtrados por el grupo Illuminae; correos electrónicos, transcripciones de señales de radio, páginas web, planos y páginas de un diario entre muchos otros documentos.

 Puede que se perpetúe el formato de Illuminae, pero no por no ser nuevo deja de ser arrebatadoramente original. Al fin y al cabo, seguimos ante una forma única de trasladar una historia al papel, que pone de manifiesto la inmensa creatividad de sus autores (¡ahora con ilustraciones de Marie Lu en el diario de la protagonista!). Reitero ahora lo que dije en su momento de Illuminae; la novela puede no plantear una trama excepcional en el terreno de la ciencia ficción ni dejar mucho espacio al desarrollo de personajes, pero es el cómo se nos cuenta lo que la hace única y excepcional.

Un paso hacia delante... y dos hacia atrás:
 Hechas todas las presentaciones, se hace evidente que Gemina comparte con Illuminae sus virtudes y sus defectos... o, quizás, no tanto. En cuanto se comienza la lectura se hace patente que se ha tratado de incorporar nuevas ideas a la fórmula, pero enseguida queda claro que no ha sido suficiente como para sorprender como la primera vez. 


 La aventura de Illuminae solo podría definirse como apoteósica, y parecía difícil igualar esa escala. En Gemina la acción baja un escalón trasladándose a un solo emplazamiento (la estación de salto Heimdall) cuyo conflicto con BeiTech nunca alcanza dimensiones tan apocalípticas. El asalto a la estación es suficiente como para volver a atraer la atención del lector, pero mientras que en la primera entrega el ritmo se acrecentaba a una velocidad vertiginosa, en Gemina no queda rastro de esa cadena de giros argumentales, a cada cual más impactante que el anterior.

 Diría entonces que, si bien el grueso de la novela tiene una calidad más que suficiente, palidece si se compara con los orígenes de la saga, y solo los giros finales están a la altura. Sí, ya era demasiado tarde como para salvar la historia, pero ese in crescendo en los compases finales deja un excelente sabor de boca que nos recuerda lo que la historia puede dar de sí, y vuelve a enganchar y fascinar a partes iguales, a tiempo como para desear leer cuanto antes Obsidio, el desenlace final de la trilogía.

 Justificar estas declaraciones puede no ser tarea sencilla, y creo que es injusto juzgar con mucha dureza a una novela que solo decepciona por una simple cuestión de comparación. En síntesis, todo se reduce a que no se añade suficiente a la fórmula como para sustituir todo lo que se pierde. La inteligencia artificial AIDAN se convertía en el eje central de la primera entrega, y su práctica ausencia en Gemina, donde tiene un papel meramente anecdótico, hace que la historia pierda todo el lirismo que su presencia aportaba. Illuminae quemó los mejores cartuchos, y parece que se reservan el resto en la recámara para Obsidio. La otra perspectiva que ofrece Gemina se siente, en consecuencia, como una transición.


Aquello que esconden las sombras:
 Es posible que el escenario que se presenta en esta segunda entrega se preste menos a aprovechar el formato único de Illuminae. La dificultad que plantea narrar una historia así exclusivamente con documentos hace que se abuse más de recursos como la transcripción de grabaciones de seguridad (un sustituto encubierto de la narración tradicional) o los a veces algo forzados diálogos por chat; elementos que desvirtúan el formato de la obra.


 Tras mis duras declaraciones siento que la reseña está adquiriendo un cariz demasiado negativo. Gemina sigue siendo una buena novela, que da un paso más allá de la mayoría con una propuesta muy diferente que, aunque menos, sigue brillando con luz propia. Brillante vuelve a resultar todo el trabajo artístico invertido en la creación de cada página. Su maquetación, composición y diseño es todo un logro que no en vano vuelve a atrapar al lector y a conformar una lectura con la que es difícil establecer comparaciones. El trabajo de Amie, Jay y todo el equipo editorial no es menos loable que en Illuminae, y no me cabe duda de que tratarán de explotar al máximo todo el potencial que su trabajo puede ofrecer de cara a la conclusión de la saga; un lanzamiento por el que, no sin razón, estoy muy emocionado.

 Solo queda entonces dejar que el algoritmo del reseñómetro calcule la valoración final:

10/8/17

Noticias Cuentistas #37: personajes, relatos y mucha expectación

Anteriores Noticias Cuentistas aquí.
 ¡Bienvenidos a la trigésimo séptima entrega de las Noticias Cuentistas! Esa sección sobre la obra de Iria G. Parente y Selene M. Pascual en la que hoy conocemos a cuatro nuevos personajes de Ladrones de libertad. En la última actualización de las noticias descubrimos a la mitad de los narradores; Jared y Nadim, pero en estas dos semanas el reguero de noticias no ha parado de fluir. Os presento a Collen, Rick, Geraint de Dahes y su hijo Kaylen de Dahes. Todos ellos, de nuevo, brillantemente ilustrados por la mano de Lehanan Aida:


 Collen y Rick (izquierda) son dos de los tripulantes del Angelique, aunque solo Collen será narrador de la novela. Ambos parecen hechos el uno para el otro. Collen se encarga de mapas y navegación, y adora los libros y las leyendas (y, por supuesto, a Rick). Rick, en cambio, se vale de su fuerte constitución para ocuparse de trabajos más pesados a bordo del Angelique.

 Por otra parte, Geraint es el severo monarca de Dahes, como puede atestiguar el retrato colgado en las paredes de su palacio (derecha). Quizá por eso no esté muy contento con las actividades que el Taller, que conocimos en Títeres de la magia, desarrolla fuera de su supervisión. Junto a él, su heredero Kaylen, casi desconocido para la sociedad, será quien algún día lo suceda en el trono. Pronto será unido en matrimonio con Ivy de Dione, un enlace que ampliará al alcance de su poder. Kaylen será el cuarto narrador de la novela y... ¿os habéis fijado en lo que lleva en la muñeca? 

 Como de costumbre Iria y Selene acompañaron el anuncio de cada pareja de personajes con un breve fragmento de la novela compartido en su página web Creando entre dos.
Lee aquí el fragmento sobre Collen y Rick.
Lee aquí el fragmento sobre Geraint y Kaylen de Dahes.
 Ya conocemos, por lo tanto, a los cuatro narradores de la novela, que serán nada más y nada menos que Jared, Nadim, Collen y Kaylen.

Ilustración de Lehanan Aida. Proceso de ilustración de Geraint y Kaylen de Dahes.
A veces los barcos son demasiado pequeños para contener tantas historias.
 Cita de Ladrones de libertad. Fuente: twitter @Iriagparente

Hazan, Clarence y el relato de la estantería:

 Todos aquellos que hayáis estado presentes en alguna de las presentaciones de Títeres de la magia o las novelas que le sucedieron habréis oído el rumor, ya casi una leyenda, de cierto relato sobre Hazan y Clarence enterrado en algún rincón oscuro y apartado del cajón de las historias de Iria y Selene: el famoso relato de la estantería.

 Ha llegado el momento en que la leyenda se hace realidad, y de la noche a la mañana el relato de la discordia ha visto la luz en el la web de Iria y Selene. Un regalo solo apto para los fans de más edad (que hayan leído Títeres de la magia) en el que Hazan y Clarence se dan algo más que cariño..

Lee el relato aquí.


Extras:

 Entre las noticias más relevantes no conviene que se pierdan aquellas que, si bien no forman parte del titular, ningún fan querría perderse.

  -La fotografía de la derecha será la que lucirá la solapa de Ladrones de libertad con la biografía de sus autoras, y demuestra una vez más que Seliria es real .

 -En este hilo de twitter Iria nos cuenta un poco más sobre el pasado de Clarence... y su costumbre de atiborrarse a dulces.

 -En este otro hilo vuelve Lynnael y los feels que eso conlleva. En esta ocasión, Iria imagina lo que ocurriría en su boda. Fanfiction canon en toda regla.



¡Quedan solo 46 días para Ladrones de libertad!

7/8/17

Reseña: The Bookshop Book


 Todo lector que se precie ha fantaseado más de una vez con abrir una librería; uno de esos lugares maravillosos que buscan hogar a todas las historias a las que acabamos dando cobijo en nuestras estanterías. Estos templos de la literatura existen a lo largo y ancho del mundo; los hay de todos los tamaños y colores, pero pocas personas los conocen también como Jen Campbell, autora de la saga Cosas raras que se oyen en librerías que me ha vuelto a conquistar con The Bookshop Book, una obra imprescindible que existe por y para las librerías..

Nota: Se reseña la edición en inglés (no disponible en castellano).

The Bookshop Book
Autora: Jen Campbell
Editorial: Constable
Páginas: 273
Sinopsis oficial: Every bookshop has a story.
We’re not talking about rooms that are just full of books. We’re talking about bookshops in barns, disused factories, converted churches and underground car parks. Bookshops on boats, on buses, and in old run-down train stations. Fold-out bookshops, undercover bookshops, this-is-the-best-place-I’ve-ever-been-to-bookshops.

Meet Sarah and her Book Barge sailing across the sea to France. Meet Sebastien, in Mongolia, who sells books to herders of the Altai mountains. Meet the bookshop in Canada that’s invented the world’s first antiquarian book vending machine.

​And that’s just the beginning.

From the oldest bookshop in the world, to the smallest you could imagine, The Bookshop Book examines the history of books, talks to authors about their favourite places, and looks at over three hundred weirdly wonderful bookshops across six continents (sadly, we’ve yet to build a bookshop down in the South Pole).

The Bookshop Book is a love letter to bookshops all around the world.
Opinión personal:

 Así como terminar una novela y sentirse parte de su mundo es una de las experiencias más reconfortantes para el lector, el regusto que deja The Bookshop Book se traduce en la imperiosa necesidad de dejar lo que estás haciendo y dedicar el resto de tu vida a vender libros. La obra de Jen Campbell conforma una oda a la necesaria -y, según algunos, en peligro de extinción- profesión de los libreros, y en especial a aquello que hace especial a las decenas de librerías que se recogen en el volumen.


Donde viven los libros...
 En poco más de 250 páginas recorremos cinco continentes de la mano de Jen, que nos descubre, en muchos casos narrando sus propias visitas, algunas de las librerías más fascinantes que esconde nuestro planeta. No hablo solo de aquellas de prestigio mundial, como la legendaria Shakespeare and Co, sino también de rincones desconocidos de lo más curiosos, como un barco-librería en cuya dueña se embarcó (nunca mejor dicho) en un viaje por el mundo de seis meses, para luego relatar sus vivencias en el libro The Bookshop That Floated Away.

 Esa anécdota es mi favorita, pero como ella muchas más se esconden en el libro. Esa es precisamente su mayor virtud; no solo nos muestra increíbles establecimientos que nos encantaría poder visitar, sino las fascinantes historias que tienen detrás y lo que supone para sus dueños el trabajar en ellas. Algunas son tan difíciles creer como la de la dueña de The Book Barge, la peculiar librería-barco de la que os hablaba antes, pero otras son tan curiosas como ladrones de libros arrepentidos, librerías encantadas o ciudades enteras dedicadas a la venta de libros. ¿Sabíais que la famosa frase Keep Calm and Carry On se hizo viral en una librería?
...y donde viven las historias:
  Entre librería y librería, Jen Campbell nos regala Bookish Facts; perlas como esta que he traducido para vosotros:
 La palabra abibliofobia (sustantivo) describe el miedo a quedarse sin cosas que leer.
  Mientras nos descubre la fobia que todos padecemos, también nos muestra la maldición escrita en la tumba de Shakespeare y otras decenas de curiosidades, a cada cual más extraña que la anterior.


 El cóctel no estará completo hasta que no hable de las entrevistas con autores; la tercera pieza fundamental de la obra que ha resultado ser mucho más enriquecedora de lo que esperaba. Personalidades como Cornelia Funke hablan de sus librerías predilectas y suman sus anécdotas a las infinitas contenidas en una obra a la que no le cuesta más de un par de páginas convertirse en un imprescindible de mi estantería.

 Lo único realmente reprochable de la obra es la notable ausencia de imágenes, que se reducen a una diminuta selección en las páginas centrales que no representa siquiera una ínfima parte de lo que narra el texto. Es casi cruel poner a nuestro alcance descripciones de lugares de ensueño sin permitirnos verlos, y por eso este es un libro que se disfruta mucho más con el navegador de internet a mano.

 Y mientras que la mayoría de las librerías, aquellas por las que la autora ha pasado en persona, acaparan casi todo el protagonismo, las secciones de países no angloparlantes se quedan muy por detrás, quedándose en una breve selección (cuyo criterio no tengo muy claro) que me hace preguntarme el por qué de su inclusión. No están de más, pero se sienten como un pequeño bocado de un pastel mucho más grande del que se nos está privando.

 Así como perdí la fe en la especia humana con Cosas raras que se oyen en librerías, The Bookshop Book ha conseguido devolvérmela. ¿No es eso cierto, reseñómetro?