21/1/14

Ideas prácticas: ¿E-books en cartuchos?

En mi afán por hacer la lectura digital más accesible para todos los públicos, propongo: su comercialización en cartuchos.

En la nueva sección que acabamos de estrenar, "Ideas prácticas" compartiré con vosotros todas mis ocurrencias literarias. Lo que propongo hoy, no se trata de una realidad, sino de una de mis curiosas ideas, que, en mi opinión, mejorarían considerablemente el mercado del libro digital. ¿Se podrían vender e-books en un cartucho, como si de un videojuego se tratara?


Podéis haceros una idea observando esta imagen que he creado, partiendo del modelo de un videojuego para Nintendo 3DS.

Hay quien no sabe como adquirir sus e-books, o considera el proceso complicado o inseguro. Simplemente, no todo el mundo tiene acceso a una conexión a internet. Una solución muy práctica sería poder conseguirlos en una librería física, pero de momento no es posible. A partir de este año, comenzarán a comercializarse en las tiendas tarjetas con códigos de descarga, una idea excelente. Pero, yo propongo que se fabriquen en cartuchos.

De este modo cualquiera podría leer en su e-book sin efectuar ningún tipo de descarga. Solo hay que acercarse a la librería más cercana. Escoger el libro adecuado, extraer la tarjeta de la caja, introducirla en el dispositivo, y comenzar a leer. Para hacerlo más cómodo el libro se podría transferir al e-reader, y así se podría prescindir de introducir el cartucho en cada lectura.

Por la contra, esto exigiría que se fabricaran modelos de e-book con los puertos pertinentes, y supondría un proceso de adaptación bastante largo. Aunque no pretendo que sustituyan a la descarga digital, ni mucho menos, pues aunque no sea el método más cómodo, si que es el más rápido.


Pero, el que sea un formato, repito, más cómodo o accesible, no es la única ventaja que supondría. 

¿Alguna vez habéis asistido a una sesión de firmas con un libro electrónico? Un autor no puede firmar una de sus obras en formato digital. Existen programas específicos para algunos modelos, pero resultan muy aparatosos. Con el método que propongo, sería tan fácil como echar una firmita bien grande en la carátula de la caja.

Se evitaría la piratería: con modelos de e-readers adaptados a este sistema,  sería más difícil introducir o exportar un libro ilegal en tu dispositivo, pues los cartuchos no tienen por que ser grabables. es decir; la información se puede guardar en el lector, pero no puede salir (aunque sí ser eliminada), por ejemplo, a un ordenador, a través del cual alguien podría colgarlo en la red.

También haría muchos más sencillos los préstamos digitales en las bibliotecas, aunque en este caso sería necesario que la tarjeta estuviera en su correspondiente ranura para leer, pues no se podrían descargar los datos (pare evitar robos). Pues casi ninguna biblioteca incorpora e-books en su servicio, y las que lo hacen requieren un sistema de auto-destrucción de datos una vez sobrepasado el plazo.

Packs y ediciones especiales: se podían vender, por ejemplo, en ediciones limitada, o junto al libro en papel, a un precio reducido, para poder disfrutarlo en ambos formatos, o incluso conjuntament con merchandishing de la novela, o cualquier contenido multimedia referente a ella.


Editoriales del mundo, fabricantes de lectores electrónicos; os acabo de servir en bandeja la que podría ser la próxima gran revolución del mercado del libro digital ¡Aprovechaos de ello! (Todavía no está patentado ni tiene copyright...)

Y esta ha sido mi idea práctica de hoy.

¿Qué os parece a vosotros mi idea?

No hay comentarios :

Publicar un comentario

¡Alimenta el blog con tus comentarios! Recuerda ser respetuoso con el redactor y lectores y siéntete libre de responder cualquier comentario publicado.

Intentaré responder a todos los comentarios, especialmente a aquellos que formulen dudas o preguntas.

¡Gracias por leernos!