28/7/15

The legend of Zelda: a link to the past (cómic)

El cómic de A link to the past regresa 22 años después:

  ¿Pensabais que Link solo había protagonizado manga? Os equivocabais. The legend of Zelda es posiblemente la saga que más repercusión ha tenido en la industria del videojuego (y, admitidlo, es la mejor), y como tal, en sus casi treinta años de historia ha trascendido fronteras más allá del entretenimiento digital, incluido un cómic inspirado en el mítico juego A link to the past, que hoy reseñaré. Pero antes, ¿qué tal una breve lección de historia?


 En los años 90 (esa época en la que Nintendo concedía licencias a terceros con demasiada facilidad...) la saga experimentó una expansión sin precedentes. Dado el éxito de los videojuegos tuvo un juego de mesa e incluso una infame serie de dibujos animados (entre otros productos de merchandishing), ninguno de ellos especialmente bueno (creedme, Nintendo se ha esforzado en que todo eso sea olvidado...). Probablemente la única alianza con éxito fue la que dio lugar a la serie de adaptaciones al manga por parte de Akira Himekawa, que este año, que este año recibirá una nueva entrega.

 Aún así, el los manga no fueron el único producto decente. En 1992 uno de los juegos de la saga; A link to the past (SNES) el mejor de la época, fue adaptado al cómic a través de doce entregas mensuales publicadas en la revista americana Nintendo Power. Un año más tarde fue relanzado en forma de tomo integral, y desde entonces pasaró a ser una reliquia al alcance de unos pocos coleccionistas... hasta el año pasado. Este mismo año, la editorial Viz Media anunció la esperada reedición del cómic publicado veintiún años antes, recibiendo una excelente acogida. Aunque por el momento no ha sido traducido al castellano, he conseguido hacerme con una copia en inglés venida directamente del otro lado del charco, y mi reseña no podía esperar...

The legend of Zelda: a link to the past
Autor: Shotaro Ishinomori
Editorial: Viz Media

Sinopsis: la oscuridad se cierne una vez más sobre Hyrule, y no será otro que el héroe legendario quien acuda a salvar al reino. El malvado hechicero Agahnim corrompe la paz al asesinar al rey de Hyrule y raptar a la princesa Zelda, que utiliza sus poderes telepáticos para invocar a Link, descendiente de una familia de caballeros ligada a la familia real. Los intentos de Link por rescatar a Zelda son fallidos, y la princesa es enviada al mundo de las tinieblas junto a las otras seis doncellas descendientes de los siete sabios que en su día encerraron al malvado Ganon en el reino sagrado, ahora convertido en un mundo oscuro tras corromperse el poder de la Trifuerza de las diosas. Link deberá entonces conseguir los colgantes del valor, poder y sabiduría con la ayuda del sabio Sahasrahla, para así reclamar la Espada Maestra, la única lo suficientemente poderosa como para derrotar a Agahnim.

Artwork original de la edición de 1993
 Opinión personal: da la casualidad de que en 1992 yo aún no jugaba a videojuegos (de hecho, aún no respiraba...), y aunque he intentado jugar a todos los Zelda anteriores a mi nacimiento a través de la Consola Virtual o remakes, A link to the past es uno de los pocos a los que aún no he podido jugar. No podía empezar mejor la reseña...

 Eso, por supuesto, no significa que no conozca a la perfección el argumento del juego. Como fan de la saga estoy muy informado, y todo lo que se me escapa está registrado en Hyrule Historia, mi querida enciclopedia zeldera. Además mentiría si dijera que no parto de ninguna base para evaluar la fidelidad del cómic, pues aun sin haber disfrutado del juego original sí he completado su sucesor; A link between worlds (3DS, 2013). Dicho esto, dejemos de hablar de mí, y hablemos del cómic...


 Antes de sumergirnos de lleno en su argumento y fidelidad con el juego, pongamos el punto de mira en el cómic como tal. Lo primero a destacar cuando se trata de un cómic es su estilo gráfico, sus ilustraciones. A decir verdad no me gustan especialmente, y tienen un claro aire retro (nada fuera de lo normal, teniendo en cuenta que el cómic tiene más de dos décadas). Las representaciones de los personajes se me hacen algo extrañas, pues en aquella época apenas existían tres juegos (actualmente ronda los 17 sin contar spin-offs), y todos ellos eran en 2D con perspectiva cenital y unos gráficos deplorables según los estándares de hoy en día, y por lo tanto no existía una referencia clara para representarlos.

 Dicho esto, he de decir que en aspectos generales me siento satisfecho con el cómic, que se sustenta como producto propio aún sin tener una base previa, y no deja de ser una buena obra de fantasía con una buenísima edición en tapa blanda con 195 páginas de buena calidad a todo color, que respetan la estructura por entregas original (12 capítulos en este caso) y el formato tamaño revista. Sin embargo, a cada página no podía evitar pensar que el manga de 2005 captaba y representaba mucho mejor el espíritu de la saga.



 Como reflejo de A link to the past está bastante distorsionado. Entiendo que haya que introducir giros argumentales y pequeñas modificaciones que adapten la aventura al lenguaje narrativo del cómic, que a fin de cuentas es muy distinto al de un videojuego, pero si hay algo que no soporto es que se tomen la libertad de incluir cambios que corrompan la esencia de Zelda, elementos que jamás habrían aparecido en un juego. ¿Qué fue lo que menos me gustó del manga de este mismo juego? Que se introdujera a un personaje nuevo (Ganty) que no encajaba con la franquicia. ¿Qué ha hecho Ishinomori en el cómic? Inventarse otro personaje nuevo (Roam) incluso más chocante que el anteriormente citado. Vamos de mal en peor... Y eso es solo lo más grave. Me abstendré de resaltar uno por uno todos los cambios para no spoilear el cómic ni el juego, pero estamos servidos en lo que a modificaciones se refiere.

 Si no supiera que son adaptaciones del mismo juego, ni siquiera habría relacionado este cómic con el manga homónimo de Akira Himekawa. Son obras radicalmente distintas, y aunque ambas tienen la suficiente longitud como para profundizar en la historia, siguen una dirección muy diferente, que supone una pequeña diferencia con el juego en el que se basan pero un abismo entre sí. 


 Casi olvido mencionar lo que más llamará la atención de los fans de la saga: Link habla. 
 En los videojuegos el protagonista de la aventura jamás articula palabra alguna. Esto no significa que sea mudo, sino que es una forma de facilitar que el jugador se identifique con él, que sea el héroe de su propia aventura. En un cómic un héroe silencioso no es lo más adecuado, y por eso el autor dota a Link de la facultad del habla. Esto puede suponer muchos inconvenientes, porque junto a ello se le atribuye una personalidad. No haré ningún comentario, pues no es algo necesariamente negativo, o al menos no lo será para todo el mundo; todo depende de lo que se acerque lo que el autor intenta plasmar a tu imagen de la actitud del personaje, pues la experiencia de cada jugador es distinta.

 Una recomendación como lectura veraniega para todos aquellos que se atrevan con el inglés, conozcan o no la saga. La chicha del asunto es haber jugado al juego, pero miradme a mí: un experto en la materia que igualmente no lo ha podido jugar aún...

 Nota: 7

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