5/8/15

Reflexiones: el bloqueo lector

Hoy es un día para reflexionar. ¿Por qué? Porque la sección más profunda del blog estaba cogiendo polvo, y tengo un montón de ideas a la cola para volver a darle vidilla, ideas esperanzadoras que luchan por salir a la luz. Pero hoy toca hablar de un tema serio; hoy reflexionaremos sobre el bloqueo lector.

  ¿Qué es el bloqueo lector? Quizás no lo conozcáis por ese nombre (¿hay acaso alguna forma correcta de denominarlo?), pero seguro que en algún momento lo habéis sufrido en mayor o menor medida. Es el mayor temor de todo lector y se traduce en un descenso repentino del deseo por la lectura (que no del interés). Llamémoslo bloqueo o llamémoslo depresión, el caso es que siempre aparece en el peor momento, y hablo por experiencia.

 Suele manifestarse cuando nuestra TBR (To Be Read Pile o “pila de libros pendientes”) alcanza una altura descomunal, cuando nos sentimos abrumados por la cantidad de libros que tenemos que leer en muy poco tiempo, aunque ese, si bien es un factor común, no es siempre el único que influye. Una mala racha de lecturas decepcionantes seguidas puede favorecer la aparición de este trastorno que solo los lectores experimentamos (que profesional me pongo cuando diagnostico un trastorno que me acabo de inventar), o simplemente puede deberse al estrés y la falta de tiempo, que unidos al primer factor crean una combinación letal.



 Eso es precisamente lo que yo pasé durante los últimos meses. No fue un bloqueo lector especialmente grave, los he tenido peores, pero el estrés y la falta de tiempo (y de sueño) que suponen los estudios, unido a una pila de libros esperando a ser leídos que era más alta que yo, desencadenaron una época en la que leí a una velocidad muy inferior a la que acostumbro. Mi costumbre de leer siempre antes de acostarme no hizo más que empeorar las cosas, pues el cansancio tendía a vencerme antes de que pudiera leer un par de páginas. ¿Cómo lo superé? Aprobando todo y esperando a mis merecidas vacaciones que paso recuperando todo el tiempo perdido y devorando novelas de forma diaria (lo cual desencadenará el bloqueo del crítico; una tremenda pila de libros por reseñar y muy poco tiempo para hacerlo; el que no invierto en leer, pero ese es un tema a tratar otro día).

  Puestos a hablar de mi experiencia con el desagradable estado de bloqueo lector, os confesaré algo. Mi mayor bloqueo se produjo quizás poco antes de crear este blog. Sí, como lo oís. De hecho, el utilizar esta herramienta para compartir mi pasión con el mundo es lo que me devolvió por aquel entonces la avidez que había perdido. Cansado de la rutina, el blog me abrió los ojos a muchas experiencias nuevas que me recordaron por qué amo los libros. Y desde entonces siempre tengo el consuelo de que si el bloqueo ataca de nuevo, mi  bitácora en la nube estará ahí para sacarme del lado oscuro. 


 ¿Eres un lector bloqueado? Puede durar días y deberse a una mala lectura, o abarcar meses y estar ligado a una causa mayor. En ocasiones resulta difícil reconocerlo. Cuando eres esa clase de persona que necesita los libros tanto como el oxígeno, te cuesta admitir que puedes estar pasando por un bloqueo. En parte porque comienza lentamente sin apenas percibirlo. Si sientes que tu fervor lector ha languidecido, quizás te interese lo que tengo que decirte.

Consejos para superar el bloqueo:
 Ante todo no debemos forzarnos cuando sufrimos un bloqueo. Siempre se ha de tener en mente el por qué leemos; no se trata de una obligación sino de un hobby, de un estilo de vida. No queremos acabar esa pila de libros para demostrar al mundo lo que somos capaces de leer, sino para disfrutar, por pura satisfacción personal.
 Eso es lo que jamás debemos hacer pero, ¿qué hay de lo que sí debemos hacer? No soy un experto en la materia ni un eminente psicólogo, pero mi consejo a seguir es solo uno. Lo más posible es que estés saturado. La rutina hastía, y un lector siempre ha de tener una mente abierta. Lo mejor que se ha de hacer es redescubrir tu pasión por los libros: lee con tranquilidad y modifica tus hábitos (ya parezco un libro de autoayuda o una columna espiritual del periódico). Algo como escoger otro lugar o momento del día para leer puede influir más de lo que piensas, pero lo más importante es probar cosas nuevas, descubrir nuevos autores, géneros y temáticas. Hay todo un universo de posibilidades ahí fuera, listas para ser exploradas. ¿Por qué limitarse a un solo tipo de novelas? De hecho, ¿por qué limitarse solo a las novelas? ¿Por qué no probar también con cómic, manga, poesía o teatro? 
 Por último, relee aquellos libros que te hicieron sentir eso que tú ya sabes. Si en su momento te hicieron engancharte a la lectura, ¿por qué no iban a hacerlo ahora? Una mala racha no durará para siempre, no lo olvides.

Fan Art: ¿Lo véis? Voldemort también estaba bloqueado. Menos mal que tenía a Dumbledores para ayudarle...

Y si todo esto falla, siempre nos quedará Harry Potter.

2 comentarios :

  1. ¡Hola, Pablo! Soy Íñigo.

    Gracias por ofrecer esta entrada. Yo estoy en un "semi-bloqueo" lector, porque sólo he leído dos o tres libros de momento. ¿Tú crees que si me leo libros más cortos puedo recuperar otra vez la buena racha?

    ¡Saludos!

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    Respuestas
    1. Es cierto que al leer libros más cortos quizás tenga la impresión de que avanzas a un ritmo mayor, así que puede funcionar. De todos modos yo insisto en el consejo de la variedad; experimentar nuevas emociones siempre reaviva tu pasión.

      ¡Un saludo!

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