7/8/15

Reseña: La chica del león negro

Bienvenido a némesis, intruso


 ¿Buscando la novela perfecta para el verano? Yo ya tengo la mía; La chica del león negro, de la joven escritora madrileña Alba Quintas Garciandia. Se trata de una novela corta e intensa sobre un inquietante mundo, de nombre “Némesis”, gobernado por Celos, Odio, Locura, Cólera, Culpa, Pánico, Euforia y Melancolía, que se hacen llamar “delirantes”. A Némesis van a parar criaturas de todo el mundo y de todos los mundos, y con un poco de suerte conseguiré que vosotros, tras leer mi reseña, seáis una de esas criaturas. Si no confiáis lo suficiente en mi criterio, quizás os convenza más el de unos serios y trajeados señores y señoras que le concedieron el puesto de finalista en la tercera edición del premio La Caixa / Plataforma. ¿Suena ahora más interesante?

 Bienvenido a mi reseña, intruso.

La chica del león negro.
Autora: Alba Quintas Garciandia
Editorial: Plataforma Neo

Sinopsis: todos los horrores de la mente humana (que no son pocos) provienen de un mismo lugar; Némesis, un mundo donde nunca sale el Sol (si es que hay uno) y donde se alojan los sentimientos negativos que todas las especies de este u otros mundos puedan experimentar; Celos, Odio, Locura, Cólera, Culpa, Pánico, Euforia y Melancolía. No se presentan en forma de sentimientos como tal, sino de criaturas con enorme poder; los Delirantes, férreos gobernadores de Némesis. En este territorio hostil encuentra el padre de Serena, un reputado psicológo, la cura para sus múltiples pacientes, o al menos lo hacía antes de fallecer de forma misteriosa y prematura. Ahora es ella, su hija, quien se pasea por las calles de Némesis acompañada de un leal y temible león negro en busca de la forma de curar a Pascal; el último cliente de su padre; un joven con trastorno bipolar venido de Némesis que no recuerda nada de su pasado, y del que Serena está perdidamente enamorada.

 Lee el primer capítulo aquí.


Opinión Personal: la ficción de Alba Quintas redefine el concepto de engancharse a una novela. Sencilla, directa, y por ello tremendamente compleja, con todo lo que eso implica.

  ¿Estamos ante una novela finalista en el premio La Caixa / Plataforma? Vaya, sí que debía de haber nivel, me cuesta imaginar algo mejor. La chica del león negro es, en sí misma, una oda al arte en la que todo artista (y aspirante a artista) se verá reconocido. Ciertamente, llega muy adentro. En esta obra, con la que encuentro sorprendentemente fácil sentirse identificad@, la autora ha plasmado sus inquietudes como escritora, valiéndose de un planteamiento tan brillante como crítico para reflejar el amor al arte. Quizás aún no comprendáis a lo que me refiero, pero daos tiempo… (y lo más importante, leed el libro).

 El punto fuerte de la novela es el estar construida sobre un concepto en principio sencillo, pero en realidad muy profundo, para erigir una aventura relativamente corta, intensa y adictiva, con un mensaje en principio sencillo, pero en realidad muy profundo.

Melancolía
 Insisto en lo de “relativamente corta”. 250 páginas son más que suficientes para transmitir un mensaje, pero no es lo habitual en un mercado como el de la literatura juvenil, donde rara vez el número de páginas es inferior a 300. Es por ello que la experiencia no dura más de unas horas, se devora en unos instantes y deja ganas de más. Ya sabéis lo que dicen… lo breve, si bueno, dos veces breve :) Quiero más, tengo antojo de pedacitos de felicidad breves pero intensos…

 El argumento comienza a dibujarse en lo que aparentemente es el medio de la acción, ahorrando entrar en detalles sobre el descubrimiento del Némesis y los primeros pasos de Serena en él, todo ello es innecesario (lo cual no nos libra de algún que otro flashback para edificar sobre una base sólida, pero nada parecido al clásico descubrimiento de un portal a un mundo desconocido… simplemente está ahí y nadie lo cuestiona). Poco a poco la trama comienza a perfilarse cuando descubrimos los resultados de una infructuosa búsqueda a la cura de Pascal, que dura ya dos años. Descubrimos también a una serie de personajes creíbles y realistas (¿acaso una cosa no implica la otra?) y una propuesta que llama poderosamente la atención.


 Regresando al tema de los personajes… ¿Qué puedo decir? Son complejos y tienen mucha personalidad, en especial Serena, aunque Pascal tampoco tiene nada que envidiar (aparte de un estado mental equilibrado, claro). La relación entre ellos, a pesar de lo extraña que pueda resultar, es casi hipnótica, apoyada por unos cuidados y hermosos diálogos que harán que más de uno quiera formar parte de la pareja (aunque lo de tener trastorno bipolar o estar obligada a viajar a otro mundo para salvar a tu novio sería engorroso. ¿Qué se le va a hacer? No hay recompensa sin sacrificio…). Y volviendo de nuevo a Serena, no tardaréis en apreciar que es, en cierto modo, un reflejo de su creadora, de Alba. No solo comparte su visión del mundo y sus inquietudes, como antes he mencionado, sino también su pasión, que desemboca en un guiño al propio concurso del que salió la novela que interpreto como autobiográfico (y por cierto, aún quiero saber si Serena llega a presentarse o a ganar ese concurso…).

Celos y Odio
La lista se engrosa con un completo surtido de personajes secundarios tan trabajados como los protagonistas, aunque el único que realmente no alcanzo a comprender es precisamente el fiel león que acompaña a Serena en sus incursiones por Némesis. Es quizás el único elemento discordante de la novela. ¿Cuál es su propósito? ¿Estar ahí? ¿Ver la vida pasar? ¿Defender a Serena? Ni siquiera una vez que comprendo su origen llego a verle el sentido, más allá de un rol metafórico. ¿Cuál es su papel?

 Y si bien el trabajo de la autora lleva el peso de toda la novela, la edición no merece menos loas, comenzando por una magnífica cubierta (un aplauso a Lola Rodríguez), acompañada de una serie de pequeños detalles que no por pequeños son menos apreciados, como esos capítulos (sí, ya sabéis, “esos”) en los que el negro sobre blanco es sustituido por blanco sobre negro, o las notas escritas por los personajes que son… pues eso, notas, y no un texto en cursiva.



 Y como es de costumbre, remataré la reseña… por el final, un final para el que no tengo palabras. Es sencillamente sobrecogedor (más sobrecogedor que los otros miles de finales que he descrito como sobrecogedores)…. ¡Eso sí que son buenas metáforas y no lo de John Green! (Aceptadlo chicos, no significan nada). Es un desenlace tan intenso que me ha hecho llorar por dentro como una metafórica magdalena de tinta (desgráname la metáfora Johnny…), y eso, simple y llanamente, se merece el mayor de mis respetos. Me ha hecho sentir tal y como lo hizo Brave Story (sí, una novela japonesa inspirada en los juegos de rol que no se podía parecer menos a la chica del león negro), y eso no lo consigue cualquiera. Si conocéis mi forma de reseñar ya sabéis lo que viene ahora; cuestiono mis propias palabras. ¿Son sus propias inquietudes lo que la autora intenta plasmar en esos últimos compases de la obra? Porque, por un momento, se confundieron con las mías. ¿También os ha pasado? Qué os había dicho…


Una frase: Because love, by it’s nature, desires a future (Sarah Kane)


Valoración:
Cualidades: EMC / LB / LEMSE / OVNI (consultar diccionario de acrónimos)
Me ha gustado tanto como: Brave Story 2
Nota: 9,5

4 comentarios :

  1. ¡Hola!
    BUAH me ha encantado este libro. No sabía de su existencia.
    Antes de leerme la reseña entera, con el título y la portada, ya me ha llamado la atención; pero después de leerme toda tu entrada, me he dicho "Este me lo debo leer. Cuanto antes."
    Muchas gracias por la reseña, un saludo.

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    Respuestas
    1. Me extrañaría mucho que no te gustara. No podría estar más de acuerdo contigo: te lo debes leer cuanto antes.

      ¡Un saludo!

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  2. Tengo un problema contigo. Ya había visto este libro antes pero no me había llamado la atención y no me lo iba a leer, pero hace poco vi una video reseña y me fijé en él, y ahora me he leído tu reseña y no puedo esperar a leermelo. Y no es la primera vez que me pasa, y es que ni mi tiempo ni mi bolsillo dan abasto.
    Creo que la única manera de arreglar esto es con un giratiempo...

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    Respuestas
    1. No te ofendas, pero si ese es tu problema, ¡me alegro de ser el causante!

      ¡Un saludo!

      PD: lo siento, no comparto el giratiempo.

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