16/8/15

Reseña: Monólogos del rey de las cosas pequeñas


 Tenía hambre de Luis Piedrahita, y tenía sed se risas y carcajadas a pleno pulmón. Tras el éxito en mi estantería de El castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable y A mí este siglo se me está haciendo largo, decidí regresar a los orígenes y leer los tres primeros compendios de monólogos de Luispi: Dios hizo el mundo en siete días, y se nota, Un cacahuete flotando en una piscina… ¿Sigue siendo un fruto seco? y ¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco?. No hay nada más sano que reírse de lo ordinario para relajarse.

megustaleer - Dios hizo el mundo en siete días... y se nota - Luis Piedrahita

Dios hizo el mundo en siete días, y se nota.
Autor: Luis Piedrahita
Editorial: Debolsillo

Sinopsis oficial: Dice el Génesis que Dios hizo el mundo en una semana «y el séptimo día descansó». Vale, descansó, pero... ¿qué hizo Dios ese domingo? Una cosa está clara: no fue a misa. Porque eso no sería descansar, eso sería pasarse a ver qué tal va el negocio.

Los zapatos y los pies dicen mucho de la economía y la salud moral de este planeta. En este mundo solo hay dos tipos de países: aquellos en los que hay más pies que zapatos y aquellos en los que hay más zapatos que pies.





megustaleer - Un cacahuete flotando en una piscina... ¿sigue siendo un fruto seco? - Luis Piedrahita
Un cacahuete flotando en una piscina ¿Sigue siendo un fruto seco?
Autor: Luis Piedrahita
Editorial: Debolsillo

Sinopsis oficial: ¿Qué habría pasado si el hombre no hubiera inventado las armas? Pues nada, porque no las inventó el hombre, las inventó Dios. Estaban Adán y Eva en el Paraíso, sin inventar armas ni nada, comiendo manzanas, por hacer algo original, y va Dios y manda un ángel con una espada de fuego. Los pobres Adán y Eva no tenían ni idea de lo que era aquello. «¿Qué es eso, Eva?», «Es un arma.», «Ya, pero ¿es un arma blanca o un arma de fuego?».

De repente alguien dice: «Yo soy un amante de los animales. Me gustan los pájaros: voy a meter uno en una jaula». Luego, al verlo, se siente culpable y dice: «Pues... voy a ponerle un columpio». ¿Un columpio a un canario? ¡Pero ¿no ves que no tiene brazos?! Es como si le pones una guitarra y le dices: «¡Hala! Además de cantar, toca».


megustaleer - ¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco? - Luis Piedrahita

¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco?

Autor: Luis Piedrahita
Editorial: Debolsillo

Sinopsis oficial: Los brazos son esos cilindros de carne que cuelgan a los lagos del cuerpo. Son muy útiles para que no se nos caigan las manos al suelo, para ponernos inyecciones y para hacernos tatuajes. Sin embargo, los brazos son muy molestos cuando uno se enamora, porque en el amor siempre sobre un brazo.

Yo, cuando muera, quiero que llenen mi ataúd con figuritas de Lladró y que me entierren con ellas. Así, al menos mi muerte habrá servido para algo.




Opinión personal: apostar por Piedrahita es apostar por carcajada limpia garantizada. Quizás el monólogo escrito carece del carisma del declamado, pero sigue impregnado de la personalidad y estilo de su autor, en este caso del rey de las cosas pequeñas, de cuyos textos jamás me cansaré.

 Sus escritos revelan una mirada atenta, despierta y curiosa, que convierten lo mundano en algo tan cómico como profundo, pues en realidad el de Luispi es un oficio muy serio. Al referirse constantemente a los defectos de objetos y conceptos de lo cotidiano está, sin que nos demos cuenta, transmitiendo su curiosa forma de interpretar la realidad, y criticando los sinsentidos de nuestras propias invenciones. Jamás se me habría ocurrido una forma mejor de definir su obra que la que figura en la contra: “Descubre con el rey de las cosas pequeñas qué pata de la realidad es la que cojea hoy”. Así de simple.

 
En realidad, los tres libros son muy similares y continuistas, al seguir una misma estructura y pivotar en torno a un mismo concepto, que no se aleja mucho de lo que vi en “A mí este siglo se me está haciendo largo”, un libro posterior publicado por Planeta (¡y muy suave!). Tan similares son que, como veis, los reseño en su conjunto, porque realmente no tendría sentido valorarlos por separado. Agotaría mis argumentos en la primera reseña y no tendría material suficiente para las otras dos, lo cual no significa que no exista una evolución.



 En efecto, los monólogos “progresan adecuadamente”, y se presentan diversos y pequeños cambios entre cada uno de los tomos (recordemos que hay años de diferencia entre ellos), siendo el más destacable la inclusión de pequeñas curiosidades de los temas a tratar en el último de ellos, tal y como más tarde volvería a hacer en “A mí este siglo se me está haciendo largo”.


 Su modus operandi es el siguiente: se escoge el objeto a glorificar (Los paraguas, las cajas de bombones, los ascensores, el papel de aluminio, los post-it, los increíbles hombres menguantes que te enseñan cómo funciona el detergente…), y se procede a divagar sobre su invención, uso, utilidad y objetivo en la vida. Un modelo que se repite en los 150 monólogos que aproximadamente contienen los tres volúmenes, así como en los que escribió posteriormente. Lo cierto es que la fórmula, por hilarante que resulte, puede llegar a cansar al leerlos muy seguidos, especialmente si haces como yo y te pegas el atracón, leyendo los tres libros en un par de días. Me he dado cuenta también de que algunos de los chistes se repiten con frecuencia (y no siempre intencionadamente) o están ya bastante manidos, al haberlos escuchado mil veces de su boca en radio y televisión en contextos diferentes.

 Me gustaría, volviendo al tema de lo repetitivo, que explorara otros formatos, como el de aquel libro tan interesante: El castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable, en el que repasaba los más tronchantes gazapos, faltas ortográficas y errores de traducción de productos comunes, y de otros no tan usuales… era fresco, nuevo, y ante todo muy gracioso, tanto como estos, pero al ser diferente es el que para mí más ha brillado. Por lo tanto, me gustaría ver en su próxima publicación o bien un modelo algo diferente o bien monólogos con una temática distinta. Todo vale a la hora de innovar (si se hace bien, claro, pero merece la pena arriesgar).

 Por último, plantearé una duda acerca de una incoherencia en la edición de bolsillo. Los tomos está numerados, y por lo tanto… ¿Es normal que el tomo dos haya sido escrito dos años antes que el tomo uno? ¿Los han desordenado en la edición de bolsillo o han invertido por error las fechas? Hay secretos que nunca saldrán a la luz…



NOTA: 8 

2 comentarios :

  1. ¡Hola Pablo!
    A mi me gustan bastante los monólogos de Piedrahita y no sabía que había publicado libros. Le tengo que echar un vistazo a alguno de estos libros.

    Ah y por cierto, te he nominado al Liebster Award ^^
    http://jlcollpoetry.blogspot.com/2015/08/premios-liebster-award-7-8-9-10.html

    ¡Un saludo!

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    Respuestas
    1. ¡Hola! Siento haber tardado tanto en responder (allí donde estaba no había Wi-fi :)
      En breve responderé a tu nominación. ¡Muchas gracias por tenerme en cuenta!

      ¡Un saludo!

      Eliminar

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