27/9/15

Reseña: Sueños de Piedra

Dos corazones de piedra, una mágica aventura



 De la mano de las autoras de Cuentos de la luna llena: Alianzas llega Sueños de Piedra, una nueva novela independiente que te pondrá los pelos de punta una vez más. Un mismo mundo ¡una aventura muy diferente!

 La nueva y esperada obra de Iria G. Parente y Selene M. Pascual nos sitúa esta vez en la mágica tierra de Marabilia, donde Lynne y Arthmael nos descubrirán una emotiva historia de autodescubrimiento aportando sus particulares puntos de vista. ¿Qué os voy a contar qué no sepáis ya, tras tantos meses dándoos la lata con el hype por Sueños de Piedra? Simplemente, leed para creer:

Sueños de Piedra
Autoras: Iria G. Parente / Selene M. Pascual
Editorial: Nocturna

Sinopsis: ¿Qué tienen en común un engreído príncipe que aspira a arrebatarle la corona a su hermano bastardo y una joven que ambiciona un futuro como comerciante para escapar de su oscuro pasado como prostituta? Diréis que nada, y probablemente tengáis razón, pero los azarosos elementos unirán los destinos de Arthmael de Silfos y Lynne en un viaje en el que el futuro más prometedor no se encuentra ahí fuera, en las vastas tierras de Marabilia, sino en su interior. Si añadimos a la ecuación al torpe e inocente Hazan, un hechicero embarcado en una misión de vital importancia, el resultado será la mayor aventura que jamás se haya contado en los mercados de los ocho reinos de Marabilia.

Érase una vez...



 Opinión personal: "Haceros sentir es lo máximo a lo que podemos aspirar", dijeron en su día Iria y Selene. y doy fe; Sueños de Piedra no ha hecho sentir, ya lo creo.

Ilustración de Marta Montell En su periplo por Marabilia, no son solo Arthmael, Lynne y Hazan quienes se descubren un poco más a sí mismos, sino también el lector. Y no son tres, sino cuatro los aventureros que en al culminar el viaje no desean que este termine. Y todo ello gracias a la hipnótica a la par que única prosa de Iria y Selene, que una vez más han demostrado el fantástico equipo que forman trabajando en común como una sola para lograr un resultado tan brillante.

 Cuando utilizo el calificativo de "brillante" no lo hago de forma gratuita; Sueños de Piedra es una historia desgarradora que huye de lo convencional y se adentra en el inexplorado campo de lo extraordinario, sin miedo a los tabús pero con especial aversión por los clichés que brillan por su ausencia en esta Marabilia (¿lo pilláis?).

Ilustración de Marta Montell
 ¿En qué me baso para decir esto? En gran medida, en la naturalidad y fluidez de los diálogos, de los pensamientos de los protagonistas que pueblan la novela que no podría haber funcionado sin dar una voz a Lynne y Arthmael, y que lo hace de una forma tan inteligente como profunda, y siempre en constante evolución. Evolución. Si una palabra define a este libro es la evolución. La evolución de Lynne, la evolución de Arthmael, la evolución de Hazan, la evolución de la concepción de la historia por parte del lector y la evolución de Iria y Selene, que en esta ocasión han logrado un equilibrio entre la acción y la exploración del personaje aún más efectivo que en Alianzas.



 Pero la construcción de personajes que tanto valoro no es todo, aún hay más. Lejos de ser la clásica novela fantástica, siempre hay hueco para la realidad y para el tono reivindicativo que todo lo impregna. Una crítica que abarca múltiples aspectos de la sociedad, pasando por situaciones realmente duras con las que los más aprensivos (y quienes no lo sean tanto) sufrirán con los personajes, y es que cuando la protagonista es una mujer que intenta abrirse camino y construir un futuro en un mundo gobernado por hombres, el mensaje no podría ser más claro.


  Hacerte reír y llorar no es el único mérito de un discurso tan profundo, significativo y ocurrente (cuanto el espectro de emociones en el que se suele mover uno va de triste a contento con un par de matices, esto es muy fuerte, muy intenso, un chute de sentimiento en vena del que cuesta recuperarse).

Ilustración de Marta Montell
 Sueños de Piedra aborda las relaciones amorosas de un modo un tanto inusual (y por ello genial), que también te hará amar, amar a sus personajes, a sus sueños, al bueno de Hazan, a Lynne e incluso (aunque os cueste creerlo) a Arthmael. 

 (Lo veo, una cruenta y sangrienta batalla entre #TeamSeaben y #TeamArthmael está a punto de comenzar...). 

 No sólo redefine la forma de narrar una relación, sino que yo me aventuraría a decir que, en cierto modo, el amor es un personaje más, y recibe el mismo tratamiento que estos; un desarrollo lento, cuidadoso y complejo, que no por ello deja de ser difícil.


 Aún así, la trama en si misma y su concepto son relativamente simples (si por algo se caracteriza esta novela no es por su complejidad argumental, sino por su profundidad en el desarrollo), pero como amante de la fantasía, las criaturas extraordinarias, los objetos mágicos y las épicas epopeyas me falta algo, y no no sé lo qué (por supuesto no le pido dragones, horrocruxes o guerras contra titanes a Sueños de Piedra, no me malinterpretéis...), algo que no me faltaba en Alianzas. Las cartas que están sobre la mesa suponen una jugada maestra, pero falta una carta que se ha perdido en la manga, y que representa la pieza perdida de un giganteco puzzle en el que todo encaja a la perfección (menos la pieza ausente, una de cientos, pero ausente al fin y al cabo).


 El libro en sí mismo, como objeto, es un deleite para los sentidos. Visualmente no podría haber sido más atractivo; esa portada (¡Sangreeee!)... ¡ese olor! (os lo juro, jamás me cansaré de olerlo). ¡Ese mapa! La edición es fantástica, y todo gracias al magnífico trabajo de Nocturna Ediciones, a quienes desde aquí aplaudimos (aunque sé que lo del olor probablemente no sea intencionado, pero lo aplaudo igualmente).

 En definitiva, resumen y conclusión, Sueños de Piedra se sitúa como una de las apuestas más fuertes del año, provista de una historia compleja, emocionante y con giros imprececibles (a excepción de... bueno, eso que todos vemos venir...). Un auténtico prodigio que milagrosamente es fruto del trabajo de tan solo dos semanas. Dos semanas que ahora todos llevamos en nuestros corazones (jo, y yo que me prometí que la reseña no sería cursi...).


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Una frase (de miles): "el camino fácil no siempre es el más adecuado; de hecho, rara vez te aporta nada más que una falsa y pasajera satisfacción".

Nota (más bien "anotación") : las ilustraciones que aparecen en esta entrada son obra de Marta Montell, mientras que el mapa es de Lehanan Aida .

Nota (la de verdad): 9

 Y con esto remata el análisis (lo más resumido posible, aunque me haya costado) de lo que Sueños de Piedra me ha hecho sentir. Dadle una oportunidad, os prometo que no os arrepentiréis.

¡Hasta la próxima reseña cuentistas!

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