18/10/15

Crítica teatral: Diez Negritos

La obra maestra de Agatha Christie, en escena:


 Diez negritos es, desde hace mucho tiempo, uno de los innumerables clásicos que tengo en mi lista de lecturas pendientes. ¿Quién diría que disfrutaría por primera vez la obra de la reina del suspense en un teatro? "10 negritos", la producción teatral de Enrique y Alan Cornejo, dirigida por Ricard Reguant e inspirada en la novela de misterio más vendida de todos los tiempos está de gira por España por segundo año consecutivo.

 El pasado viernes 16 le llegó el turno a Vigo, una de las ciudades de la gira en la que, por casualidades del destino, yo resido. Tuve la oportunidad de asistir a la representación en el Teatro Afundación, y durante las dos horas de extensión de la obra no paré de analizar cada uno de sus detalles para trasladaros mi opinión con una completa reseña teatral (la reseña de la novela estará disponible en un futuro próximo). 


Producción: Enrique y Alan Cornejo
Dirección y guión: Ricard Reguant
Reparto: Mónica Soria (Sra. Rogers), Pablo Viña (Sr. Rogers), Quim Capdevila (Philip Lombard), Carla Hidalgo* (Vera Claythorne), David Zarzo (Anthony Marston), Diego Molero (William Blore), Jorge Lucas (Coronel Mackenzie), Lara Dibildos (Emily Brent), Paco Churruca (Lawrens Wargrave) y Antonio Albella (Dr. Armostrong). *En algunas representaciones el papel de Vera es interpretado por Lydia Miranda.


Sinopsis: diez personajes de lo más variopintos son invitados a pasar unas vacaciones en "La Isla del Negro", propiedad de los misteriosos señor y señora Owen. Una vez allí, se encuentran conque sus anfitriones aún no han llegado, y en su lugar los reciben su mayordomo y cocinera; el señor y la señora Rogers.                                                                                                                              Sobre la chimenea de la casa se encuentran diez figuras de "negritos", y junto a ella la letra de una canción de cuna de nombre "los diez negritos".                                                                                                                                                                                                  La existencia del señor y la señora Owen es puesta en duda cuando se cortan todas las comunicaciones con el exterior y uno a uno todos los invitados comienzan a ser asesinados siguiendo las instrucciones de la canción de la forma más macabra posible. Con cada víctima una de las figuritas desaparece de la repisa, pero lo más preocupante de todo es la certeza de que el asesino es, probablemente, uno de ellos...


 Lo mejor: la espeluznante canción que suena cada vez que se comete un asesinato y la constante expectación ante un inminente crimen.

 Lo peor: una introducción demasiado larga para tan precipitado desenlace y ciertas elipsis que evitan la representación de algunas muertes y resultan algo aparatosas.

 Otras observaciones: con una sencilla pero efectiva puesta en escena un un reparto muy coral esta adaptación de la novela de Agatha Christie no solo ha conseguido despertar mi interés por la obra en que se basa, sino que brilla en el escenario tanto como lo pudo hacer en el papel.


 Mi opinión sobre la obra tomó forma en tres fases: la primera fue la expectación inicial (uno no va al teatro todos los días), la segunda fue la lectura del folleto que repartían a la entrada del teatro, acompañada del pensamiento "como el guión sea tan cutre como esta sinopsis me voy en el descanso" y la tercera fue la satisfacción final cuando la obra cumplió con mis expectativas, sin grandes sorpresas ni decepciones (pero en serio, no se me ocurre una sinopsis menos atractiva que la de ese folleto).

 Diez personajes únicamente desfilaron por un único escenario en el que se desarrollaba la obra, pero al fin y al cabo funcional y bien distribuido. Sin entrar en detalles, la interpretación estuvo a la altura de las exigencias, lo cual no quita que, entrando en el terreno de lo subjetivo, tenga mis favoritos, pero me reservaré esa opinión para otro día. Digamos que, en términos generales,  los personajes y la interacción entre ellos estuvo bien llevada en una historia muy coral cuyo punto fuerte es la construcción de diez carismáticos personajes que no inspiran en el espectador otra cosa que desconfianza (a excepción de Armstrong, ese es genial), puesto que cualquiera de ellos puede esconder a un asesino psicópata, y en cierto modo todos lo son.


 Respecto al decorado, habría rozado la perfección si fuera como el que estáis viendo en las fotos, pero por desgracia en Vigo apenas estaba compuesto de una chimenea, un sofá y un par de alfombras (es que aquí no tenemos mucho espacio...). Aun siendo mucho más escaso que en otros teatros, la ausencia de elementos decorativos no lastró en ningún momento la narración de la historia, y todo lo imprescindible está en su sitio, teniendo especial fuerza las figuritas de los negritos sobre la repisa que van desapareciendo con cada muerte, a veces de forma más acertada de otra. En cierto modo son un personaje más y un importante elemento narrativo. En cierto momentos resulta espeluznante reparar en la repisa y ver que, sin que el espectador se hubiera dado cuenta, una figurita ha desaparecido, comunicando una información de la que los personajes carecen; alguien ha muerto. Eso es tensión, y lo demás son tonterías.

 Pero para espeluznante la canción de los diez negritos que abría el primer acto y volvía a ser reproducida estrofa por estrofa con cada muerte (niños diabólicos cantando una canción de cuna no menos diabólica... eso es el mal rollo por definición). Junto a las figuritas, se convierte en un personaje no humano que es tan significativo como los propios actores.


 Y hablando de muertes, cada una de ellas consigue ponerte los pelos de punta, pero del mismo modo en que brillan cuando suceden en escena, aquellas que tienen lugar fuera de ella son un tanto aparatosas. No creo que se haya jugado especialmente bien con el espacio más allá del escenario, y entiendo que ciertos asesinatos no podrían ser escenificados, pero pierden toda su espectacularidad cuando se ocultan a la mirada del espectador, en lugar de generar intriga.

 El apartado sonoro es simple. No me atrevería a calificarlo de mediocre, pero sí de convencional. Aún así, como todo lo que es simple en esta obra, también es efectivo y cumple con las necesidades de la historia. Un "chan chan" en el momento adecuado funciona mucho mejor que un leitmotiv cansino...

 Para terminar, y respecto al guión (esto suena como la clase de cosa que tendría que haber dicho al principio), la adaptación aun sin ser fiel al 100% es todo lo adecuada que puede ser cuando se trata de llevar una novela al teatro, y los cambios introducidos no son precisamente radicales. En conclusión, se trata de una obra muy recomendable que no os podéis perder si pasa por vuestra ciudad. ¡Siempre es un placer ir al teatro!




 Antes de dar por finalizada la reseña, tengo un pequeño consejo, que es al mismo tiempo una petición, para los productores de la obra. Cuando se presenta una obra de teatro, conviene que tenga una página web ¿saben? Con sus respectivas fotos, información sobre el reparto, calendario de representaciones... Así no obligarían a bloggeros como yo a tener que obtener la información de webs ajenas y pasarme horas haciendo scroll por sus redes sociales para obtener imágenes decentes (por no hablar de las virguerías que tuve que hacer para encontrar el tráiler...), y así sabría cuando y dónde  tendrán lugar las futuras representaciones y podría indicárselo a mis lectores porque, repito, en ningún sitio hay a disposición del espectador un calendario claro y accesible. Considérenlo, porque una buena comunicación con el espectador es algo que considero imprescindible.

10 neeegriiitos se fueron a cenaaaaar...

3 comentarios :

  1. Pablo, ¡acabas de hacer que quiera ir a ver esta obra! Diez negritos también lleva un montón de tiempo en mi lista de lecturas y la verdad es que le tengo muuuuchas ganas. Y justo escribiste lo que estaba pensando, que la compañía de teatro tendría que crear una página donde la información sobre la obra se encuentre fácilmente... Me quedo con las ganas de saber si viene a Coruña...

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    1. Es totalmente recomendable. Creo que ya ha estado en Santiago, pero no sé si A Coruña está en el programa, habrá que buscarse la vida para adivinarlo y entrar en la web de todos los teatros de la ciudad para ver si alguno tiene programada la obra para este año (aunque si les preguntas por Twitter acabas antes :)

      ¡Un saludo!

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  2. La Compañía cuenta con una página en Facebook donde van anunciando actuaciones. Por ahora no tienen previsto a Galicia, como bien comenta Pablo han estado en Vigo y Santiago. No obstante, mejor mirar la página de Facebook para estar al tanto de fechas y ciudades.

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