13/10/15

Evaluando Apps: Escape al País de Nunca Jamás





Pan; viaje a Nunca Jamás, llega a la gran pantalla, pero también a las más pequeñas...

Hoy evaluamos Escape al País de Nunca Jamás



Hacía tiempo que no publicaba la evaluación de una aplicación, pero la película de Joe Wright que explora los orígenes del niño que nunca creció ha puesto solución a la sequía al estar acompañada de una aplicación con mucho potencial. Pan; Viaje a Nunca Jamás, lleva ya unos días en cines, pero mucho más tiempo lleva en la App Store de IOS y Google Play de Android la aplicación Escape al País de Nunca Jamás, un juego de disparos ambientado en los primeros compases de la película, en el que estarás al mando de un cañón de Jolly Roger en plena Segunda Guerra Mundial, escapando de Londres al tiempo que esquivas los disparos de los aviones enemigos. 

 La aplicación de Warner Bros tiene un fin puramente publicitario, ¿pero logrará ser algo más? ¡Dentro tráiler!


 Antes de comenzar he de puntualizar que la versión comentada es la de dispositivos móviles y no el juego de navegador (cuestiones de plugins...), y que el juego está disponible de forma totalmente gratuita en la App Store, Google Play y la web que acabo de enlazar.

A favor: el apartado gráfico brillante (en el contexto del juego móvil) y un control sencillo y asequible.

En contra: que adopte la estructura de un juego largo y profundo a pesar de su corta duración, lo cual limita mucho el disfrute de la experiencia.



 Si algo salta a la vista es que como shooter es un juego muy casual (un género que prolifera más que nunca el mercado móvil), aunque aprovecha las mecánicas clásicas de los juegos de disparos sobre raíles con un planteamiento sencillo y un desarrollo corto que entra por los ojos, al contar con unos gráficos muy superiores a lo que estamos acostumbrados a ver en dispositivos móviles.

 El desarrollo se plantea en cinco niveles que se antojan escasos: una fase de disparos corriente, una fase de recogida de monedas, una fase de disparo rápido, una fase de disparo de precisión y una última fase de recogida de monedas (además de una fase extra). Teniendo en cuenta que apenas duran un par de minutos, no podemos decir que el juego será una fuene inagotable de entretenimiento para las tediosas tardes de lluvia, aunque es muy rejugable al contar con modos de mayor dificultad que añaden nuevos desafíos (nada fuera de lo corriente que no canse en la tercera ronda...).



El control en las fases de disparo es sencillo e intuitivo; apuntar con un dedo y disparar con el otro. Cuesta acostumbrarse, puesto que la velocidad de desplazamiento del cursor es distinta a la del propio dedo, pero tras unos minutos de práctica resulta casi mecánico. La fase de disparo rápido convierte el cañón en una metralleta, lo cual lo hace si cabe más sencillo. El verdadero reto llega con la fase de precisión, en la que hay que apuntar haciendo uso de una mirilla con munición limitada, tiempo de recarga y bastante retroceso (qué bien me manejo en el tema para no gustarme los shooters... :). Pero por mal que se te dé no es justo tildarlo de impreciso, simplemente es difícil, lo cual no se puede decir de las fases de recolección de monedas sobre raíles, en las que con el dedo movemos el Jolly Roger esquivando dirigibles y recogiendo monedas. Son harto imprecisas y de perspectiva confusa (la distancia y posición de las monedas y dirigibles enemigos no se distingue con facilidad).

 ¿Y para qué sirven dichas monedas? Para adquirir mejoras para el barco y su cañón, claro que al ser graduales no son demasiado perceptibles, y se hacen demasiadas para tan escaso número de niveles (habría que rejugar el juego al completo muchas veces para mejorar las estadísticas al máximo, puesto que en cada ronda apenas se consiguen monedas suficientes para un par de mejoras).



 Precisamente su corta duración es lo que me lleva a pensar en el potencial desaprovechado del juego, con pocos y poco ocurrentes niveles, además de un apartado sonoro que pasa muy desapercibido, en especial en comparación con el visual. Lo mejor de la experiencia es que, a pesar de ser corta, es directa, sencilla e intuitiva, y carece por completo de micropagos (algo que se agradece), aunque dista mucho de ser un juego que explote el potencial de los dispositivos móviles al máximo (maldito mercado casual).

 Dicho esto, aquellos que penséis jugar en un smartphone olvidad todas mis loas al sencillo control y al apartado gráfico, puesto que la resolución en el móvil es deplorable, y apuntar con precisión sencillamente imposible.

 Aunque probé la aplicación hace unas semanas, parece que algunas de las imprecisiones han sido corregidas mediante actualizaciones. Pero si algo me sigue desconcertando es su calificación por edades, que según la tienda de Google sigue siendo +16, algo que el contenido del juego no justifica (la violencia es de estilo dibujos animados y no explícita) ni se corresponde con el público de la película.


(No os alarméis, mañana volvemos a hablar de libros... ¡será el día del Orgullo Idunhita!)

Nada extraordinario... ¡Pero perfecto para
echarse una partidita durante los anuncios!

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