24/11/15

¿Sabías qué...? Biblioterapia


 En esta, nuestra sección de curiosidades, el tema que tratamos con más frecuencia es el beneficio de la lectura, que tras todo este tiempo ha quedado más que patente. Sin embargo, hoy daremos un paso más allá, para adentrarnos en el inexplorado territorio de la biblioterapia; terapia a través de los libros.

 Cuando leí por primera vez acerca de esta práctica, enseguida se me vino a la cabeza la cita que encabeza esta entrada (y que no podía ser de otro que de nuestro amigo Dumby).

 La biblioterapia, como probablemente hayáis podido deducir, consiste en el uso de los libros con fines terapéuticos. Los llamados "biblioterapeutas" recetan libros como si de medicinas se trataran para curar determinadas dolencias aunque, como podréis imaginar, la mayor parte de ellas son padecimientos emocionales tales como la apatía, una ruptura, el miedo a la muerte, el insomnio, el bloqueo del escritor o la procrastinación (qué gran palabra; procrastinación... ¡repetidla conmigo! Procrastinación....).

 Aunque no se trata de un método tan riguroso y exacto como puede ser la medicina en el sentido más tradicional, ha demostrado ser bastante efectivo. Nuestra predisposición a sentirnos identificados con un personaje puede hacer que ver a este superar un obstáculo nos lleve a superarlo nosotros mismos.

 Los profesionales de la biblioterapia (tiene que ser un oficio apasionante...) se basan en un cuestionario sobre tus hábitos de lectura y tus inquietudes y preocupaciones más inmediatas para recetarte la cura de tus problemas, tal y como informa este artículo en The New Yorker.

 Aunque se nos puede antojar algo extravagante, no es una práctica especialmente reciente, puesto que se tiene constancia de su existencia desde hace décadas, pero comenzó a ser algo común entre los soldados enfermos durante la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día no podemos decir que nos lluevan las ofertas de biblioterapia, pero existen profesionales que viven de ello (y por supuesto no cobran barato).

 El artículo donde leí por primera vez al respecto (este de aquí) recomienda con mucho acierto una obra sobre biblioterapia de título The Novel Cure; an A-Z of Literary Remedies, un compendio de remedios a las dolencias más comunes a través de las novelas que todos conocemos, escrito por las profesionales del sector Ella Berthoud y Susan Elderkin.

 Curiosamente, la novela tiene su propia página web (pinchad en la captura de más abajo para acceder), desde la cual no sólo se puede adquirir la obra y leer un pequeño fragmento de la misma, sino también consultar unos pocos ejemplos del funcionamiento de esta terapia; una lista de títulos que pueden ayudar a superar hasta 26 problemas de todo tipo (entre ellos los que enumeré al principio). Aquí es donde descubrimos, por ejemplo, que El Principito cura el descuido. 

 Y hablando d El Principito, ¿habéis leído ya mi mini-reportaje sobre su próxima película de animación? (¿Habéis visto que elegancia a la hora de colar spam en mi propio blog?).

 Sin haber seguido los consejos de ningún/a biblioterapeuta no puedo asegurar que se trate de un método funcional, pero desde luego es curioso. Puedo decir, a pesar de todo, que ninguno de los aquí presentes podrá negar que un conflicto bien construido puede transmitir mucho y hacernos replantearnos más de un aspecto de nuestra vida (y del origen del universo...).

Ante todo, recordad: lo primero que curan los libros es la ignorancia.

2 comentarios :

  1. Yo aplicandome autobiblioterapia desde hace años y yo sin enterarme! Me parece una cosa muy curiosa y muy interesante, y yo que no sabia si hacer psicologia, creo que he encontrado mi nueva vocacion ;)

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