26/12/15

Ideas prácticas: regalos imposibles

 

 Hoy, 26 de diciembre, es un día conocido por ser aquel en el que los regalos más decepcionantes de la jornada pasada regresan a su estante en las tiendas (mientras que otros estamos contentos con nuestros libritos y nos pasamos el día leyendo). Es también el momento de soñar con todo aquello que nos gustaría haber recibido, pero en Lectureka! no nos limitamos a lo que nuestra escasa realidad puede ofrecernos. 

 En esta, la entrada menos práctica de todas las de la sección de ideas prácticas, os proponemos los doce regalos imposibles que responden a las necesidades de los lectores y deberíamos pedir el día de reyes (si existieran, claro):

1. Marcapáginas autónomos:
 Sé que no soy el único por aquí que lee antes de dormir; en ocasiones demasiado. Pocas cosas hay que le duelan más a mi pobre corazoncito de lector que el dormirme mientras leo y a la mañana siguiente no recordar por dónde voy porque obviamente he olvidado colocar el marcapáginas. Si mi pequeño amiguito de cartón evolucionara hasta el punto de colocarse solito como un campeón la vida sería mucho más fácil...

2. Libros hidrofóbicos:
 De entre todas mis irrealizables peticiones, esta es la única que tendría cabida en la realidad, aunque nunca vaya a materializarse por motivos evidentes.
 No hay mayor enemigo para un libro que el agua, y leer mientras te das un baño en la piscina es leer al límite. Sin embargo, si las páginas de los libros estuvieran fábricadas con compuestos hidrofóbicos ese no sería un problema. ¡Inclusuo podríamos leer debajo del agua! Si no existen todavía (o no ha llegado a mis oídos la noticia de su existencia) es posiblemente por el coste que podría llegar a alcanzar este capricho.
 Nota: soy muy fácil de contentar. Me conformaría con libros "polvofóbicos".


3. Libros de bolsillo de bolsillo:
 No hay libro de bolsillo que quepa en un bolsillo, eso es un hecho. ¿No sería fantástico que existieran ediciones de bolsillo que realmente fueran de bolsillo para poder llevarlos a todas partes? Claro que, siendo tan diminutos, no serían muy legibles (de hecho existen y se llaman mini-libros, pero no viene al caso), por lo que convendría que fuera de nuestro bolsillo fueran de tamaño estándar por motivos prácticos. Simplemente, es una necesidad que los editores jamás podrán suplir. ¿Acaso es tanto pedir? Por el momento, la única salida plausible es que los diseñadores hagan los bolsillos más grandes...

4. La Historia Interminable literal:

 Esto de que los libros se acaben es una lata. No os imagináis la decepción que me llevé a los seis años al descubrir que la Historia Interminable no era interminable (¿por qué me haces esto Michael Ende?). Poco invento merecería mis respetos tanto como un libro que no se acabara nunca. ¿Os imagináis no tener que comprar más que un libro para tener lectura para toda una vida? Con unos pocos modelos para garantizar variedad (uno fantástico, otro de ciencia ficción, uno de misterio...) viviría feliz.



5. Teclado mental:
 A la hora de teclear me considero relativamente rápido, pero es indudable que mis manos nunca serán tan rápidas como mi cerebro. Un regalo fantástico para cualquier escritor (aunque también lo agradecería por mi faceta de bloggero) sería lo que yo he bautizado como un "teclado mental", un dispositivo que escribiera todo aquello que nosotros pensamos (algo así como los programas de dictado pero quitando el molesto paso intermedio de hablar).

6. Tinta inteligente:
 Por todos es sabido que los libros electrónicos utilizan "e-ink", tinta real que mediante un complejo sistema puede cambiar de posición para formar los textos e imágenes que vemos en pantalla. Sería más que maravilloso poder ver algo así en un libro físico, y con una tasa de refresco mucho mayor. ¿Tener un gif en un libro impreso? ¡Sería posible! ¿Texto que se escribe progresivamente o altera su posición? ¡Ningún problema! Y con un poco de imaginación, el diario de Tom Riddle ya no se nos antojaría tan mágico...
 Nota: apliquemos el invento a un bolígrafo y ¡voilá! Las faltas de ortografía se corregirán solas. ¿No es práctico?

7. La banda sonora de un libro:
 Casi todo producto audiovisual cuenta con una banda sonora para ensalzar una buena historia. Dentro de los productos culturales, los libros son la gran excepción. Se han hecho experimentos, pero todos ellos requieren que el lector reproduzca manualmente la música, cuya duración no se ajusta necesariamente al tiempo de lectura ni su ritmo está sincronizado con el texto. A mí, sin embargo, no me cuesta imaginar libros de alta tecnología capaces de reproducir su propia música en función de la página que estés leyendo en un determinado momento. Si añadiéramos al artefacto seguimiento de la dirección de mirada par hacer coincidir determinados fragmentos de la música con ciertas líneas o palabras la experiencia se asemejaría más a la de un videojuego (donde la música está programada para cambiar con ciertas acciones). Editores del mundo, acabo de serviros en bandeja de plata el gran invento del siglo XXI. Ya me daréis las gracias...

8. Plasmar la imaginación:
 Parece cosa del futuro, porque lo es. En la línea del teclado mental (pero con varios siglos de avances tecnológicos de diferencia) un aparato capaz de plasmar la imaginación en imágenes sería el artículo con el que yo me quedaría de toda la lista. Imaginemos la situación: te colocas un caso, comienzas a leer y decides sacar una "fotografía" de lo que estás imaginando en determinado momento. Esperas unos segundos y el aparato te ofrece una detallada imagen de lo que está ocurriendo dentro de tu cabeza. ¡Cosa de magia!
 Si fuéramos aún más lejos y este pudiera crear imágenes en movimiento... ¡tendríamos nuestra propia película! Sería la ruina de la industria cinematográfica, pero anda que no molaría: por la mañana leo un libro y por la tarde veo la peli que mi máquina ha construido a partir de los datos recogidos de mi imaginación...

Esto es todo lo que se me ha ocurrido para la ocasión, ¡pero espero que hagáis crecer la lista de regalos imposibles con vuestras aportaciones!

¿Con qué objeto os quedáis? ¿Qué añadiríais vosotros a la lista?

No hay comentarios :

Publicar un comentario

¡Alimenta el blog con tus comentarios! Recuerda ser respetuoso con el redactor y lectores y siéntete libre de responder cualquier comentario publicado.

Intentaré responder a todos los comentarios, especialmente a aquellos que formulen dudas o preguntas.

¡Gracias por leernos!